The Interview: Luis Calzado, Jugador Profesional Hockey
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- hace 2 días
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En nuestra entrevista del mes, conversamos con Luis Calzado, uno de los referentes del hockey español y actual jugador del SV Kampong neerlandés, reciente campeón de la EHL europea. A lo largo de la conversación, Luis comparte su visión sobre la evolución de la industria del deporte, el crecimiento del fan engagement y el papel cada vez más activo del espectador en la experiencia deportiva. Además, analiza los grandes retos del hockey en España, desde la expansión territorial hasta la necesidad de consolidar el deporte como un producto de entretenimiento global. Por otra parte, reflexiona sobre el valor diferencial que aporta un deportista de élite al entorno empresarial y cómo imagina la industria deportiva de cara a 2030, marcada por la tecnología, la espectacularización y una conexión emocional cada vez mayor con las audiencias.
1.- Eres considerado uno de los tres mejores porteros del mundo de
hockey; has sido olímpico; has ganado ligas nacionales y también
competiciones europeas de clubes; has ganado medallas de
campeonatos internacionales representando a España; acabas de ganar
el Premio” Guante de Oro IATI”, masculino como mejor portero de
España: En definitiva, tienes un palmarés muy relevante, pese a tu
juventud. Como atleta de élite, ¿cómo ha evolucionado el sector del
deporte en los últimos años? ¿Y el hockey más concretamente?
Respecto a cómo veo la evolución del deporte en estos últimos años, la verdad
es que la sensación es de un crecimiento constante. Llevo fijándome a fondo en
el sector la última década y el cambio es brutal; lo mejor de todo es que el interés
ya no es exclusivo de la gente joven, sino que se ha sumado público de todas
las edades.
Para mí, esta evolución se basa principalmente en tres puntos:
La importancia de la salud integral: Cada vez nos cuidamos más, pero
entendiendo que la mente y el cuerpo van totalmente de la mano. La mítica frase
de "Mens Sana in Corpore Sano" define a la perfección lo que vivimos hoy en
día. De hecho, a nivel personal, dos de las lesiones más importantes que he
sufrido me pillaron en momentos donde mentalmente no estaba en el punto
adecuado, lo que demuestra que si la cabeza no acompaña, el físico se resiente.
La inversión en el deporte femenino: El crecimiento en esta área es una de las
mejores noticias de los últimos años. Es algo súper beneficioso para la industria,
pero sobre todo para la sociedad, porque nos ayuda a ampliar referentes y a
seguir demostrando que el deporte no entiende de géneros.
El nuevo papel del espectador: El público ha dejado de ser un simple asistente
pasivo para convertirse en una pieza clave del evento, tanto en el estadio como
desde casa. Un ejemplo perfecto de este nivel de interacción es que en las
retransmisiones de fútbol de DAZN, los propios espectadores eligen al MVP del
partido a través de la plataforma.
Si aterrizamos esto en el hockey nacional, la realidad es que todavía nos queda
mucho camino por recorrer. Sigue siendo un deporte pequeño que
desafortunadamente solo genera picos de interés masivo cada cuatro años con
el escaparate de los Juegos Olímpicos.
Nuestro gran reto como jugadores, y también por parte de la Federación, es
trabajar duro para que esa relevancia sea constante año a año. ¿Y cómo lo
conseguimos? Pues la fórmula es clara: seguir trayendo medallas en los
campeonatos internacionales y consolidarnos siempre como candidatos firmes
al podio en cada torneo para mantenernos en el foco.
2.- Actualmente juegas en el SV Kampong de Países Bajos, y os habéis
proclamado campeones de la EHL europea. Trabajar fiera de tu país es
una experiencia profesional y personal compleja, un reto. ¿Qué
destacarías de esta experiencia hasta la fecha? ¿Cuáles son las
principales diferencias entre el hockey en España y en Países Bajos?
De mi experiencia hasta la fecha, lo que más destacaría es el aprendizaje
constante, tanto dentro como fuera del campo. Irme a jugar fuera de España ha
cambiado mi vida por completo, pero estoy súper contento con la decisión. Me
siento muy orgulloso del camino que estoy haciendo y de cómo este reto me está
haciendo madurar en todos los sentidos.
Si tengo que hablar de las diferencias principales entre el hockey de Países
Bajos y el español, las resumiría en tres puntos clave:
La infraestructura: El volumen de instalaciones aquí es de otra dimensión. En
España, los clubes con más infraestructuras tienen como mucho 3 campos. Aquí,
cualquier club en medio de la nada ya cuenta con esa cantidad, y sin ir más lejos,
las instalaciones de mi club, el SV Kampong, tienen 8 campos. Es una locura.
La base de licencias y el ritmo de juego: El nivel de la liga está muy por encima
de la española, y es pura lógica demográfica y cultural. En Países Bajos hay
unas 250.000 fichas federativas, lo que da una media de una licencia por cada
70 habitantes. En cambio, en España estamos en torno a las 17.000 fichas (una
por cada 2.800 habitantes). Con esa masa crítica y esa base de datos, el nivel
de competitividad interna es altísimo y es mucho más fácil captar y desarrollar
talento.
La afluencia de público y el impacto en medios: El interés que despierta este
deporte aquí no tiene nada que ver. En nuestro primer año, jugando en casa, la
media de asistencia ronda los 2.000 espectadores, algo impensable en España
para un partido regular. Si ponemos datos reales sobre la mesa: el año pasado,
en el segundo partido de la final de los Play-offs entre el Amsterdam y el
Kampong, metimos a unos 5.000 espectadores en el estadio. Pero lo más fuerte
a nivel de audiencia y RRPP es que se retransmitió por la NOS (el principal canal
público holandés) y se superó con creces el millón de espectadores.
Esos números demuestran que allí el hockey no es un deporte minoritario, sino
un producto de entretenimiento de masas con una cultura de patrocinio y un
seguimiento mediático que ojalá logremos replicar algún día en España.
3.- El Hockey es un deporte con aficionados muy fieles, especialmente
focalizados en las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona, así como
con clubes de relevancia en Santander, Las Palmas de Gran Canaria,
Sevilla, etc.. La Liga IATI Seguros y la Liga Iberdrola (masculina y
femenina, respectivamente), cada vez tienen más seguidores y una
audiencia muy cualificada. Al mismo tiempo, la Real Federación Española
de Hockey – HOCKEY ESPAÑA, está desarrollando muy interesantes
iniciativas (Hockey+, Hockey España Business Club, Mamis y Papis,
Hockey Legends, etc.). ¿Cuál es, según tu opinión, los principales retos y
las principales oportunidades que tiene el Hockey en España y, en
general, a nivel mundial?
Analizando los retos del hockey en España, es súper interesante ver cómo la
Federación y las ligas están apostando por nuevas iniciativas que funcionan muybien. Sin embargo, el gran desafío es que el crecimiento sigue estando muy
estancado en los clubes tradicionales; el mapa del hockey está demasiado
focalizado geográficamente.
Para mí, el verdadero reto estratégico es la expansión territorial. Es una barrera
complicada porque competimos directamente por los recursos públicos: cuando
un ayuntamiento tiene presupuesto e instalaciones para construir un campo, casi
siempre se decanta por el fútbol porque se asegura una rentabilidad y una
afluencia masiva de forma automática. Romper esa inercia con el hockey es
difícil debido a la falta de infraestructuras base en nuevas zonas.
En cuanto a las oportunidades, creo que nuestro deporte tiene un potencial de
posicionamiento brutal. El hockey es un producto muy atractivo para las nuevas
audiencias: es dinámico, rápido, estéticamente muy plástico y con un nivel
técnico espectacular. Además, a nivel de marca corporativa, se asocia con unos
valores sociales muy limpios y positivos, algo que las agencias y patrocinadores
buscan muchísimo hoy en día. El reto está en saber empaquetar ese producto y
venderlo más allá de nuestro nicho actual.
Finalmente, a nivel internacional, el gran reto es la globalización. Necesitamos
abrir el mercado y diversificar los países competitivos. Al final, no nos
engañemos, la supervivencia del hockey pasa por asegurar nuestra masa crítica
y relevancia de cara a mantenernos firmes en el programa de los futuros Juegos
Olímpicos.
4.- Para la mayoría de atletas de élite, la transición de la vida deportista a
la vida laboral es un reto. Aunque aún eres muy joven, y ya con un gran
historial deportivo, ¿cómo te planteas esta transición en un futuro? ¿Y
qué puede aportar un deportista de élite a una empresa? ¿Qué
competencias profesionales destacarías que aporta un atleta de élite a
una empresa en su faceta profesional? ¿Cuáles son las claves del éxito
de esta transición?
Sobre cómo me planteo la transición al mundo laboral, la verdad es que busco
que sea algo progresivo. Mi idea es empezar a trabajar a media jornada antes
de retirarme, principalmente para rodarme y ganar experiencia; pasar de golpe
del deporte de élite a la oficina puede ser un shock. También está la parte
económica: creo que es importante tener un recorrido previo para no encontrarte
con 32 años entrando en una empresa cobrando lo mismo que un perfil que
acaba de salir de la universidad.
En cuanto a lo que un deportista de élite puede aportar a una empresa, creo que
transferimos unos valores y unas soft skills brutales. Estamos
superacostumbrados a rendir bajo presión y a buscar soluciones rápidas a los
problemas. Además, si vienes de un deporte de equipo, tienes interiorizado lo
que es trabajar en grupo, aceptar las correcciones para mejorar, asumir el rol
que te toque en cada momento y aportar una visión diferente. Al final, son
herramientas muy potentes en el día a día de cualquier marca o agencia.Para mí, las claves del éxito de esta transición están en el equilibrio por ambas
partes. Por un lado, se necesita una empresa con una cultura flexible, dispuesta
a entender los horarios y el ritmo de un deportista en activo. Por el otro, depende
de las ganas y la disciplina del propio atleta para compaginar con éxito estas dos
carreras.
5.- La industria del deporte genera, globalmente, entre el 1,5%-2% del PIB
mundial y un 3.3% del PIB en España, y evoluciona de forma rápida.
Como buen conocedor del sector del deporte, ¿cómo visualizas el sector
del deporte en 2030?
Considero que el sector deportivo experimentará un crecimiento sostenido e
ininterrumpido, impulsado principalmente por un cambio de paradigma
fundamental: la transformación del espectador pasivo en un agente activo y
central de la experiencia. Históricamente, el asistente ocupaba un rol meramente
receptivo dentro del recinto; sin embargo, en la actualidad, las organizaciones
trabajan de forma estratégica en el fan engagement para convertir al público en
un elemento narrativo y dinamizador del propio espectáculo.
Un ejemplo evidente de esta tendencia hacia la "espectacularización" del deporte
se observa en el fútbol contemporáneo, donde se ha incrementado notablemente
la inversión en tecnología de iluminación modular, ambientación acústica
mediante DJs y dinámicas interactivas prepartido. Se busca, en definitiva,
enriquecer el customer journey o viaje del consumidor dentro del estadio.
En esta línea, considero que los Grandes Eventos Mundiales, y en particular los
Juegos Olímpicos, constituyen el modelo de referencia sectorial. Si bien es cierto
que París 2024 supuso un punto de inflexión a la baja —al mostrarse como una
de las ediciones más discretas y con menor capacidad de conexión emocional—
, los JJ.OO. suelen representar el estándar de excelencia en materia de
storytelling e identidad visual. Las ceremonias de inauguración son
manifestaciones complejas de relaciones públicas y entretenimiento de masas.
El resto de las disciplinas y clubes no deben replicar su escala, sino asimilar la
metodología: analizar cómo apelan a la emotividad colectiva para,
posteriormente, adaptar esa estrategia a la magnitud de sus respectivas
organizaciones.
Por consiguiente, estimo que de cara al año 2030, la industria deportiva
consolidará una relevancia macroeconómica sin precedentes, incrementando de
forma muy significativa su aportación porcentual al PIB tanto a nivel nacional
como global.



